Profesores en pandemia: entrega y cariño a distancia

Nicole López, profesora de Ciencias Naturales:

“Mi trabajo es pura vocación, es entrega”              

 

Como ex alumna, Nicole siente un cariño especial por el colegio Coronel Eleuterio Ramírez Molina, ahora, sus ex profesores son sus colegas y trabajar con ellos ha significado un proceso de mucho cariño y acompañamiento. “Me siento muy bien, acogida y cómoda, porque es donde yo estudié”, asevera.

Ella es docente de la asignatura de Ciencias Naturales de 6to a 8vo básico y profesora asesora del Centro de Alumnos. Sus 5 años como profesora en el colegio han sido muy especiales, pero sin duda, este último ha tenido un sabor distinto. “Cuando comenzó la pandemia fue un poco caótico, buscando maneras de cómo llegar a los niños, porque yo sabía que a través de una guía no iban a aprender”. Lo más importante para Nicole era encontrar la forma de llegar a los alumnos y sus apoderados y qué técnicas utilizar para enseñar, sin estar presentes físicamente. “Ha sido un tiempo de mucho aprendizaje e investigación”, confirma.

Bajo este nuevo contexto de enseñanza, Nicole siente que hay más unión con sus alumnos. “Siento que se han generado lazos más fuertes con los alumnos e incluso con sus papás, que los que ya tenía”, señala.

“Mi trabajo es pura vocación, es entrega. Hay días en que uno quiere tirar la toalla. Pero cuando un alumno entiende lo que le estoy explicando, para mí es maravilloso”, confiesa. Pero, sin duda, para Nicole, lo más importante es la relación profesor – alumno, pues cree que incide mucho en el aprendizaje. “Por eso trato de darles todos los espacios posibles, de ser amable, comprensiva y de hacer mi clase lo más grata posible para que ellos tomen con gratitud el contenido. Con esto de la pandemia, siento que muchos nos hemos sentado a pensar, qué es lo que más importa en la vida de mis niños y para mí como profesora. No es tanto estar preocupada por el contenido, si no por las relaciones personales”, finaliza.

Marco Antonio Rojas, profesor de Artes Visuales:

“Los alumnos me han permitido descubrir cuánto amo lo que hago y cuánta falta nos hace su presencia”

No es poco el tiempo que ha permanecido el profesor Marco Antonio Rojas en el colegio Coronel Eleuterio Ramírez Molina. Durante 22 años ha sido docente de la asignatura de Artes Visuales, además de jefaturas de cursos y jefatura del Departamento de Artes, Música y Tecnología.

“Han sido años de gran crecimiento y de una experiencia notable en el ámbito profesional y personal. He formado parte de una comunidad en constante evolución; el día a día ha enriquecido mi vida, me ha permitido desarrollar en mis alumnos la creatividad y la imaginación desde el espacio del arte, y contribuir a la formación integral de niños y adolescentes”, señala.

Como docente, Marco Antonio cree que durante este complejo tiempo que hemos vivido se le ha permitido estrechar más las relaciones entre profesor y alumno. “La presencia de nuestros alumnos da sentido a mi quehacer como educador y formador de niños y jóvenes, y me ha permitido descubrir cuánto amo lo que hago y cuánta falta nos hace su presencia”, afirma.

El profesor Rojas cree que durante este último tiempo se ha generado un mayor grado de conexión. Señala que “el que esta crisis nos afecte a todos nos lleva a empatizar con el otro, a tener una sensibilidad especial tanto del profesor hacia los alumnos y viceversa, a valorar y comprometernos con los esfuerzos que todos hacemos por cumplir con la labor educativa”.

En ese sentido, expresa que destaca la capacidad de los profesores de reinventarse, buscar nuevas tecnologías y aprender a ocupar herramientas con las cuales no contaban anteriormente. “Ha sido una labor de mucha creatividad, donde se ha logrado cumplir con los objetivos de enseñanza y que los alumnos se adapten a estas nuevas circunstancias con todas las limitantes que el sistema tiene. Me gustaría destacar el importante rol que tiene la expresión artística para el desarrollo y transmisión de las emociones de los alumnos, sobre todo en tiempos que son muy difíciles y donde se enfatiza en que los alumnos cuenten con los medios artísticos para dejar fluir sus sentimientos e inquietudes. La asignatura les permite expresarse pero también entretenerse y distraerse en medio de la situación que estamos viviendo”.

Gabriela Alarcón, Jefa del Departamento de Matemática de Enseñanza Básica:

 “Me he contactado con la familia de cada alumno para saber su situación personal, emocional y de salud”

Una relación profunda con sus alumnos ha generado la profesora Gabriela Alarcón, luego de este año en que todo se ha debido adaptar a las nuevas realidades. “He tratado de estar con mis alumnos con palabras de aliento, ánimo y  tutorías especiales, siento que hay respeto mutuo y un buen vínculo, además me he contactado con ellos para saber su situación personal, emocional y de salud”, señala.

Recuerda que al principio fueron dos meses de trabajo incierto, pues no se sabía si volverían al colegio. Como profesores tuvieron que subir guías a la página web y modificar las planificaciones, “fue un cambio de estrategias constantes”, asegura. Luego llegaron meses de aprendizajes y conocimiento de nuevas plataformas, de aprender a generar reuniones, clases online, entre otras. En ese sentido, Gabriela asegura que el apoyo entre colegas, “ha sido muy provechoso”.

Con nueve años en el colegio Eleuterio Ramírez, Gabriela Alarcón asegura que ha tenido muchas alegrías y que ha aprendido de a poco el funcionamiento del establecimiento. “Durante este año en particular, siento que hemos logrado como Departamento de Matemáticas Básica, más empatía, acuerdos, visiones y un trabajo más cercano entre las profesoras que participamos en él”, afirma.

Sin duda, para Gabriela, como profesores han tratado de dar todo lo posible durante este complejo período. Ella siente que lo más destacable ha sido aceptar la nueva modalidad de trabajo y que tanto profesores como padres, apoderados y los mismos alumnos lo han enfrentado de buena manera. Para ella, la posibilidad de estar conectados a través de la tecnología es muy positivo, pero, de igual manera, siente que es más impersonal, “llegar a los alumnos a través de las redes no es lo mismo que el contacto visual y presencial”, expresa.

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